Si es que nos creemos unos machotes y luego pasa lo que pasa. Nos creemos que vamos a rascar trofeo por hacer series de 800m a 3.24/km y luego pasa que nos damos el ostiasso con la dura realidad paqueteril. Voy a ser breve. Esta mañana se disputó en Córdoba mas concretamente en el Póligono las Quemadas la carrera popular que lleva el mismo nombre. Ahí os dejo la foto con el careto que se nos quedó despues de la tostanera que pasamos hoy.
Despues de la semana de presión a Rafa y en la que el resto de las muelas flyers nos veíamos vencederos de la prueba atlética, llegó la cruda realidad.
A las 9.30 de la mañana estaba marcado el inicio de la carrera por lo que Victor y yo nos habíamos llamado para quedar. El se fue corriendo unos 30 minutos y yo, como siempre con la hora pegada al culo, llego sobre las 9.10.
Tras aparcar in di end of de guorld para buscar sombrita, troto apenas 10 metros y noto las piernas como tronchos, a la par que se me caen 2 goterones de sudor. Vaya tela la calor que hacía a estas horas. Parecía que estabamos en una barbacoa. Tras ver los conos dispuestos y el circuito, empiezo a buscar a Victor. Lo veo a lo lejos con su camiseta del GoFit naranja hablando con alguién montado en bici. Saludo a Jose Antonio Castro, quien a la postre se retiró, sabia elección. Al llegar a su altura me dice "tío se me han olvidado los dorsales"... toma ya!! si es que no se puede ser, ya me veo otra vez corriendo con un folio y el numero pintao con boli. Así que me voy para la mesa del crono y le cuento la película. Nos dan otro numero de dorsal y listo. Mientras yo, de excursión detrás de los jaramagos de la explanada que había delante aligerando peso. Otra vez con la barriguita suelta, creo que debido a la cena deportiva de la noche anterior: Berenjenas fritas, Ensalada de langostinos y Pescaito en Adobo, todo magnificamente regado con un cerveson sin alcohol en la terrazita del mesón la Goyesca de Córdoba, tras haberle dado esquinazo a los niños.
Tras hacer una porquería de saliditas para espabilar las piernas, me doy cuenta de que no hay nada que espabilar, no tenía piernas, tenía un par de palotes (mejor dicho 3) que me salían de debajo de la barriga y que me servía para no caerme al suelo. Nos cuentan que la salida se adelanta puesto que se puede formar un cuello de botella a la entrada al circuito, así que sabiamente se corrieron 500 metros mas de los 6.900 previstos.
Me coloco en la salida y lo de siempre, veo a Victor un par de líneas mas adelante que yo y me da la peta para colocarme al lado de él. Va a ser que no. Dan la salida tras 14 intentos de disparar una pistola comprada en los chinos y todos a correr.
Salimos desbocados, a un ritmo qeu me era familiar. El ritmo tras el primer km aproximadamente es de 3.34/km. Pero a donde voy?? poquito a poco el cuerpo se me va desmenbrando. Primero se que cae una oreja, luego la lengua, el pulmón, y así innumerables organos vitales. Veo a Victor que va también rápido, lo llevo a escasos 40-50 metros. Nos metemos en el circuito de tierra que estaría a unos 190º aproximadamente. Por ahí se vió un tío de rojo con un tenedor gigante riendose con una cara mu chunga.
Ya en esta vuelta se me vienen multitud de pensamientos:
- me hago el que me escurro con la tierra.
- me hago el que me tropiezo al bajar el escalon de la carretera.
- me hago el lesionao con la rodilla.
- me escondo detrás de los jaramagos.
- me hago el que me he confundío de camino y me voy para mi casa sin mirar atrás.
- me pongo a trotar y me voy con el pelotón de atrás...
...
en fin, sin saber por que, sigo. Veo a Valentín con el cartel de que quedan 4 VUELTAS!!! yeahhhhh, que guapo, voy reventao con medio cuerpo esturreao por la tierra y me quedan 4 vueltas. Y Victor que se aleja cada vez mas. En una de estas idas y venidas me da ánimos, no puedo ni mirarlo, se me habían derretido las cejas y me impedían abrir los ojos. Miro a los que vienen detrás, el pelotón de siempre que me tienen ganas, y delante mía un par de tíos que se que me tienen 2 deditos de voluntad y estan locos por calentarme. Poco a poco los voy pillando. El de la gorra cae y 3 mas los paso. Yo pensaba que iba mal, pero estos van peor que yo. No miro ritmos ni ná, estoy loco por acabar. Sigo pensando en quitarme de la circulación, pero veo a los que vienen detrás y sigo.
Nos dan agua pero no cojo, amablente uno del Tri Mezquita me da una botella qeu me la echo por encima. No puedo ni darle las gracias. Noto como me hierve la cabeza y las piernas se endurecen mas todavía. Ya en la 3ª vuelta pillamos a doblados. Paso a un veterano y me animo a seguir al menos acabar al ritmo que sea, me da igual que me pillen. Gracias a Dios nadie me paso. en la 4ª vuelta pillo a uno del Atletismo Montilla que tiene un estilo muy peculiar de correr pero muy eficiente. Lo mas gracioso es cuando salgo del circuito para entrar otra vez al asfalto, y me paso a unos doblados, me dice Valentín que me quedaban 2 vueltas, jaaaaaa, me queda una y tiro las zapatillas, no quiero volver a correr en mi vida.
En la última vuelta, me pasa otra vez el de Montilla y no tengo huevos de llegar a él. Intento buscar algo de energía para subir ritmo, pero lo único que encuentro es mi corazón saliendose del pecho. Si me hubieran conectado a un electrocardiograma se hubiera oido un único pitido "piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii"
Y por fin, la meta. Me paro y a por agua o lo que sea en forma de líquido. Sigue entrando gente. Paro el reloj en 29.10 a 3.56/km. De sensaciones pues, "game over" desde el inicio. Como excusa, puede servir los 4 días de parón por la rodilla, el malestar general de barriga y cabeza de toda la semana y el hecho de dormir de 2 en 2 horas durante 6 horas al día.
Despues, me encuentro a Victor con el que hasta que no pasan 10 minutos no puede mantener una conversación en la que no empleé monosílabos. Deambulo de un lado para otro buscando agua. Echo un vistazo a la bolsa que nos han dado y no me dejan de sorprender, una camiseta técnica blanca y un juego de destornilladores de precision. Supongo que esto nos lo darían a los que se nos fueron cayendo los organos vitales o los que tenemos las rodillas esfaratás para apretarnos los tornillos...
Nos paramos a ver la carrera de los cadetes y las mujeres, un espectáculo ver a un chaval de apenas 15 años como corría delante de Loli Jimenez, la tuvo detrás durante 3 vueltas hasta que le pilló, pero en la 4ª le pegó un hachazo que la dejó sentada. Este chaval va para crack.
Nos montamos en el coche y llamada a Rafa pero no coje el teléfono. Nos paramos a comprar agua.
Tras reirnos un rato y pasearme Victor por media ciudad para entrar a la calle de la farmicia, lo llevo a su casa e intento convencerlo de salir por la mañana. No, no y no. Este tío es un cabezón, no hay forma de convencerlo. Por cierto, Victor hizo un tiempazo de 3.48/km, pero también se equivoco en el ritmo.
Ya en casa a bregar con Pablito en la piscina hasta la hora de comer y a la siesta reparadora que no pego ojo nada mas qeu 30 minutos el resto en la cama abrazado de mi niño.
En fin, creo que nos ha venido bien sufrir tanto para darnos cuenta del nivel en el que estamos, que no esta mal, pero tampoco era para tirar cohetes. Por cierto, Rafa, lo mejor que hicistes fue montarte el numerito de "me voy a Cónil" y quitarte de en medio. Hubieras petao como un chinche puesto que conociendote hubieras salido mas rápido que Victor y en la 1ª vuelta hubieras hecho pluf... Te deseo lo mejor en Rota, donde seguro dejarás el pabellón de los muelas voladoras bien alto, pero eso si, hazla con cabeza y en progresión que estamos empezando.